7 de enero de 2017





                Querido 2016, no voy a describirte porque quiero guardarte muy dentro, quiero ser egoísta y que seas sólo para mí.  Y en vez de pedirle al nuevo año mis deseos, he decidido ser yo la que regala esta vez…

                2017, puede que no parezca mucho, pero aquí tienes mi regalo: 

                Te regalo el recuerdo de todo lo vivido, de aventuras y desventuras,  de tantos aprendizajes, de tantos sueños cumplidos… Te regalo la memoria pero también quiero regalarte el olvido. El portazo definitivo a los miedos y a los “y si” que tantas veces me han atrapado. Te regalo una nueva versión de una niña convertida por fin en mujer, llena de ilusiones y energías renovadas. Te regalo la inmensidad de una nueva vida, una nueva oportunidad, un montón de posibilidades. Te regalo mi agenda, llena de planes, te los ofrezco y los hago tuyos. Mis ilusiones y mis nuevos retos, son para ti. Te regalo los triunfos pasados,  espero que los uses para recordarme que todo esfuerzo tiene su recompensa.  Te regalo también mis fracasos, mis incontables caídas y todas aquellas promesas que no he logrado cumplir. Te parecerá un regalo menor, pero es de lo más valioso que poseo. De cada golpe he aprendido algo, y aunque vuelva a tropezar con la misma piedra, ahora sabré sanar más deprisa. Ojalá pudiera regalarte alguna promesa divina pero he prometido no volver a prometer nada, para no faltar jamás a mi palabra. Te regalo mis sueños de futuro y mi nueva habilidad de adaptar mis deseos a mis circunstancias. Espero poder regalarte muchos logros y pocos disgustos. Te regalo la sabiduría que esconden el dolor y la alegría más grandes, y sobre todo, te regalo la ocasión de repetir cada uno de los pasos que me han llevado a ella.  Te regalo el todo y la nada. Te regalo, que suerte tengo de poder hacerlo, un montón de amistades nuevas. Y te regalo también la lealtad de los amigos que no se han ido a pesar de las tormentas, de mis tormentas. Te regalo un montón de heridas bien sanadas y alguna que otra sangrante, para que me ayudes, con tus miles de días y tus preciosas noches, a cerrar. Te quiero regalar el recuerdo más hermoso que poseo, ese que guardaré por siempre en mi corazón. Te regalo mis secretos, pero ya te los iré desvelando poco a poco, tenemos tiempo. Te regalo la tranquilidad que me falta y la pasión que siempre derrocho, recoge mucho de estos dos complementos que son los que más me gustan.  Te regalaré sonrisas, lo prometo aún a riesgo de romper mi promesa, y muchísimas lágrimas, de esas que escondo y son sólo tuyas y mías. Te regalo mis tempestades y me haré presa de las tuyas, lo siento pero he aprendido a sacar de todo un beneficio. Te regalo a los míos para que los cuides, pero los querré de nuevo cuando tu tiempo termine. Te regalo lo único que realmente poseo, la magnitud de mi presente, con todo lo que soy y el recuerdo siempre vivo de todo lo que alguna vez he sido. 
            

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