5 de noviembre de 2013

Llueve




Llueve, y las altas precipitaciones me hacen temblar. La carretera se vuelve insegura y su inseguridad me traspasa.
Llueve y temo, pero no por la lluvia. Temo por esos que lo manejan todo menos el tiempo. Por esos que nos roban tanto y nos devuelven tan poco.

Por esos que nos niegan la vida privándonos de sanidad. Por los que quieren recortar en educación pero jamás en sus propios lujos. Por ellos, que regresan a ese mundo divido en feudos. Temo por los señores feudales porque hacen con su terreno lo que quieren mientras nosotros, sus siervos, trabajamos a cambio de alimento y un techo. Y en ocasiones, ni eso recibimos.

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