15 de mayo de 2013



Busco las palabras que me ayuden a expresarme pero todas han sido empleadas ya y reniego de ellas. En realidad no sé si es a ellas a las que rechazo o a los sentimientos que aluden. ¿Palabras repetidas? ¡Qué tontería! Está claro que rehuyo del hecho de volver a caer en este vacío, volver a ver a esa persona que tanto temo reflejada en mi espejo cuando es a mi a quien busco en el.

Y te permito que seas mi vida, que adornes mis noches, que ocupes mis tardes. Y me olvido de mi y me convierto en ella. Amo todo lo que ella ama y vivo todo lo que ella vive. Pasión, alegría, descaro, picardía, nostalgia, desengaño... He sentido de todo en tus brazos. He viajado a lugares lejanos y no he querido regresar, pero siempre regreso. Devoro sin piedad y a gran velocidad porque no puedo parar cuando de ti se trata. Y cuando nuestra aventura llega a su fin, la nada. Un vacío enorme ocupa mi mente y mi corazón. Tu ya no estás aunque sigues a mi lado. Te absorbo y te dejo, porque otro ocupará tu lugar.