22 de septiembre de 2011


No descansa ni en los días de tormenta. En esos días en los que temes hasta respirar por si sale un vaho frío de tu boca que incite al mal a acecharte.
Se lo agradeces, la soledad te atormenta tanto como la propia muerte mas te preguntas si de verdad será bueno tenerlo a tu lado.
En ocasiones te daña.
Sabes que no es su intención pero te lastima con fuerza.
Es normal que sientas que no lo necesitas, dicen que las cosas solamente se valoran cuando se pierden y tú jamás lo has perdido.
Míralo, a tu lado como siempre ha estado, sin dejarte espacio para ti. Ocupa tu cama y tu vida. Cree que no podrás vivir sin él.
Te observa en la distancia y te evalúa. Se aproxima a ti cuando crees que se ha marchado.
Poco a poco te ha ido inundando. Primero de a poquito, sentándose simplemente a tu lado. Ahora ya forma parte de ti.






Ese miedo que te arropa cada noche, será con quien te despiertes cada mañana.










He empezado a colaborar con el blog perezadesvelo.blogspot.com/ acompañando con mis textos las preciosas fotografías de esta gran fotógrafa. =)

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