8 de mayo de 2011

Escribe corazón, libérate mediante estas letras. Expulsa tanta pena tonta y vuelve a ser tu. Vuelve a ser ese corazón soñador y risueño que cada noche me vela para que descanse, ese que nunca cesa sus latidos y se asegura de que yo siga viviendo. Ese que late con furia cuando de mi ser se apodera la alegría. Ese que late con deseo, con pasión, con euforia, con total nerviosismo, ese que late con todo el amor que tiene dentro.
Y recordando, todos y cada uno de esos sentimientos que mi corazón es capaz de sentir, recordando los momentos más destacados de mi vida, esos en los que él se sintió así, recordando a las personas que despiertan esos latidos en el... expulsé esa pena que acompasaba mis lágrimas y estas cayendo de cada ojo se posaron con suavidad en ambas comisuras y elevándolas esbozó mi rostro una, primero tímida e inmensa después, sonrisa.
La sonrisa de un corazón acelerado, de un corazón agradecido. ~Si el fin es mi felicidad, este justifica cualquier medio. ~



Tal vez mentí, oculté verdades y manejé mentiras a mi antojo. Supe cómo hacerlo, como evitar la lucha usando artimañas que tanto odio...
y si quieres que sea sincera, no me arrepiento de ello...

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