23 de diciembre de 2011


Y cuando por fin tienes tiempo para ti, para pensar, para recapacitar, para simplemente sentir, escribes... Sabes que sólo así podrás expulsar el torbellino de vibraciones que recorren tu cuerpo y tu mente. Dejas que tus manos sean ese hombro que desde hace tiempo necesitas y las dotas de nuevo de ese protagonismo en tu vida que les pertenece y que hace tiempo no les das.

Haces un balance, ahora que tus pies de nuevo toman tierra, y notas cuan cansada ha quedado tu alma... y como siempre, pese a todo lo malo que has sufrido y observado, puedes decir que has aprendido y que algo bueno has sacado de todo ello... y ese algo son: Ellos, esos que evitaban que las lágrimas cayeran al frío suelo, esos que tendieron su mano cuando la tuya temblaba tanto, esos que con sus cuerpos vistieron tu pena, esos que sonrieron ante ti para recordarte como se hace...






Así y a todo, la pena sigue viva en ti, alimentándose de tu ser y consumiendo todo cuanto a su paso encuentra.... Lo único que no conseguirá obtener, son tus recuerdos...


Me he escondido en esta pequeña burbuja. Me he mentido y la pena ha sido menor. Hoy, siento tu ausencia, hoy me doy cuenta de que ya no estás.
Mis ojos una vez más de lágrimas se llenan. No olvidaré jamás los recuerdos que a ti me unen. No olvidaré el sonido de tu voz, ni olvidaré tu forma de hablar. Prometo recordarte como lo que has sido, un hombre bueno y cariñoso que quería a los suyos y se dejaba querer.

14 de diciembre de 2011







Quiero volver a soñar con cada uno de tus locos besos.
Quiero regresar a ese mar y la locura que es tu figura.
Deseo en ese lago nadar por siempre. Necesito ahogarme y no morir, en ti.
Porque las lágrimas que has derramado, ese océano que  has logrado no puede sino ser usado por mi, culpable de tu pena.
Dile a tu alegría que se vaya. Aquí regresa tu dueña. Dueña de tu pena y tu agonía. Tu propia alma que te atormenta por tanto daño que has causado.






Y aquí estoy. Presa en este marchito cuerpo. Sufriendo lo que no me corresponde. Vulnerable a tonterías carnales.
Aquí estoy. Encerrada en un mundo que desconozco. Llorando penas que aún sufro.






Conseguirlo quisiera, intentarlo sin duda, agradecerte con palabras todo lo que por mi haces y has hecho.
Aguantar mi agonía como si tuya también fuera.
No quejarte siquiera de tanta tontería absurda de la que yo misma me atormento.
Me besaba diferente, con una pasión olvidada. Tocaba sin respeto, sin vergüenza, un cuerpo que nunca había sido suyo. Un cuerpo que a otro pertenecía.
Me hacía olvidar el mundo que me rodeaba. Y menos mal que lo hacía pues de no ser así jamás habría caído en sus redes. Jamás habría provado sus labios ni sentido la pasión de sus brazos.
Apenas duró un instante mi desliz. El se frenó de pronto, me miró con el deseo reflejado en sus preciosos ojos: "Creo que voy a marcharme y no volveré a verte hasta que tú me lo pidas."

7 de diciembre de 2011










Abrín os meus chorosos ollos, eses que tan só vían tristeza o seu redor, e alí seguía, o meu lado. Díxome que non quería saber nada do tema, que non volvese a pedirlle soidade porque de sobra sabía, non ma concedería nunca.
Pedinlle un tempo, só un tempiño para poder gozar desa dor que o mundo me puidese ofertar.
Volveu poñer esa cara tan característica súa. esa que non precisaba palabras para mostrar a súa inconformidade.
Virou e, de costas a min, dixo que con migo nacera e con migo morrería.
Chorei, chorei tanto que perdín a noción do tempo. Cando volvín en min, percateime de que seguía ao meu lado.
Non sei que sentín exactamente, só sei que hoxe lle agradezo enormemente a súa insistencia e permanecer a miña beira. Agora vexo ese sorriso no meu reflexo e agradézolle no terme abandoado nunca. Esa esperanza que en mi naceu un día e nunca endexamais me deixou.

28 de noviembre de 2011

Cuando el verbo inspirar, no significa tomar aire...


Aletea, corre, vuela, planea, anda , deslízate, nada, bucea...




Muévete como quieras, pero jamás dejes de hacerlo porque sin ti, realmente, no sabría seguir...

25 de noviembre de 2011

NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Juré que cada lágrima sería la última. 
Cada golpe...
Y aquí estoy, hasta aquí me ha traído este profundo amor por ti.
 
Jurabas amarme. 
Disculpabas cada ataque de tu rabia, cada uno de tus terribles ataques de celos.

Quizás yo haya sido culpable, culpable por consentirte hasta este punto...

Me río de cada una de las palabras de perdón, de cada una de las súplicas que tras un golpe derramas sObre mi.

Fiel compañera he sido, fiel IDIOTA!



Quizá esté yo muerta ahora, puede que esta haya sidO mi últimA paliza, tu último golpe. 
Tal vez esté tirada aquí, en eL suelo dE nuestra habitación agonizando.


 O quizá yo me haya levantado y tras limpiar mi última lágrima derramada, tras limpiar el rastro de sangre de mi piel, haya huído para nunca más volverte a ver.


16 de noviembre de 2011

14 de noviembre de 2011

Todavía no sé vivir con ella aquí. Se cree importante en mi vida y realmente lo es aunque me duela. Es caprichosa. Sabe que todo gira a su alrededor y se pasea por mi vida dándose aires de grandeza, como si no hubiera nada en el mundo capaz de hacerme olvidarla. Es amarga. En ocasiones me mira de frente y me daña. Se aproxima a mi despacio cuando cree que la olvido, para sorprenderme por la espalda. Es insistente. Si sonrío me regaña.








Ella, tu ausencia, sigue aquí y no se irá jamás. Me atormenta aun en los días en los que estas.
Tu ausencia me lastima. Esos días en los que tu me acompañas su sombra me persigue diciéndome que mañana volverá.
La ausencia de tu sonrisa.

13 de noviembre de 2011

No es un secreto que me haces falta.

Porque mi silencio tiene un precio...

La ausencia de tu sonrisa.


26 de septiembre de 2011

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Voy a dedicarle al mundo cada uno de mis fracasos. Voy a dedicárselos y voy a agradecérselos porque de ellos he salido airosa. 
Voy a dedicarle a esas personas que algún día me han hecho daño, cada una de mis lágrimas, porque ellas son lo más puro que tengo, eso que sale de mi alma y me recuerda quién soy.
Le agradaceré a esas personas que me hayan lastimado porque si no hubiese conocido el dolor, la falsedad, la desconfianza... jamás valoraría a las buenas personas que me rodean para sanar mis heridas.
Quiero homenajear especialmente a esas personas que jamás creyeron en mi, que pensaron que nunca podría cumplir mis sueños e incluso se alegraron de mis tropiezos pues sin su aportación creo que jamás habría encontrado la fuerza para seguir luchando.
A todos vosotros gracias porque hoy me siento fuerte.



22 de septiembre de 2011


No descansa ni en los días de tormenta. En esos días en los que temes hasta respirar por si sale un vaho frío de tu boca que incite al mal a acecharte.
Se lo agradeces, la soledad te atormenta tanto como la propia muerte mas te preguntas si de verdad será bueno tenerlo a tu lado.
En ocasiones te daña.
Sabes que no es su intención pero te lastima con fuerza.
Es normal que sientas que no lo necesitas, dicen que las cosas solamente se valoran cuando se pierden y tú jamás lo has perdido.
Míralo, a tu lado como siempre ha estado, sin dejarte espacio para ti. Ocupa tu cama y tu vida. Cree que no podrás vivir sin él.
Te observa en la distancia y te evalúa. Se aproxima a ti cuando crees que se ha marchado.
Poco a poco te ha ido inundando. Primero de a poquito, sentándose simplemente a tu lado. Ahora ya forma parte de ti.






Ese miedo que te arropa cada noche, será con quien te despiertes cada mañana.










He empezado a colaborar con el blog perezadesvelo.blogspot.com/ acompañando con mis textos las preciosas fotografías de esta gran fotógrafa. =)

17 de septiembre de 2011





En ocasiones, las cosas simplemente se complican. Cuando esto ocurre, nuestro cerebro tiende a recurrir a la autodestrucción pues cree que no hay solución posible. Quizás, sólo quizás, sea verdad que no existe nada en el mundo capaz de solucionar el problema esta vez pero solamente si nos dejamos llevar sabremos hasta que punto hemos tocado fondo.
Y mientras lo averiguamos, no existe nada mejor que una rutina alocada en la que cualquier cosa tonta nos haga esbozar una sonrisa.
Tal vez pasado un tiempo olvidemos el problema y sea esa la única forma de acabar con el.

5 de septiembre de 2011

Se aproxima a pasos de gigantes. No se rendirá jamás.


Nunca viene sola.


Me abraza con todas sus fuerzas. No me dejará escapar...
La soledad regresa y apresa mi frágil corazón.

19 de julio de 2011

No permitas que te engañe, no lo puedes conquistar, jamás el tiempo será tuyo, jamás te pertenecerá...

12 de julio de 2011

Y cuando tengo pena, angustia, miedo, nostalgia, luguria incontenida, hambre, cansacio, dolor, pereza, inseguridad, nervios....





Me ducho, a ver si se me van los sentimientos a la par de la morriña.

28 de junio de 2011

Viene y va, con aires de superioridad, sabiéndose deseada y especial...






La felicidad sabe cuánto la necesitamos y se hace de rogar.

20 de junio de 2011

COMO AGUA PARA CHOCOLATE

"Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillos en nuestro interior, no los podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía al alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento.
Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo.
Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma, ignorante de que solo el cuerpo que ha dejado inerme, lleno de frío, es lo único que podría dárselo."


 Laura Esquivel